"Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme".
(Descripción de Stendhal del fenómeno que experimentó al visitar en 1817 la Basílica de Santa Croce en Florencia)
El miércoles pasado volví de un pequeño viaje a Italia. Lo mejor ha sido ver disfrutar a mi hijo en la ciudad de Venecia, en donde sigue resultando casi imposible no sucumbir al síndrome de Stendhal, y es que cuando miras desde el Gran Canal a la Salute, un slideshow hecho de Turners, Canalettos y Guardis parece desplegarse ante tus ojos . Ha hecho mucho frío, apenas si ha salido el sol y una densa niebla desdibujaba el paisaje. Sin embargo, es en el invierno cuando mejor se aprecia el calor. A petición de María, adjunto ficha detallada
Motivo del viaje: Puro placer.
Duración:Cinco días.
Alojamiento: En Bolonia, en el Millennhotel, bien situado y confortable.
Lugares visitados: Bolonia, Venecia, Florencia y Ferrara, donde visitamos el modesto y encantador Museo de Historia Natural.
Compañía aérea: Ryanair.
Anécdotas: Hemos entrado en todas las Feltrinelli que salían a nuestro paso. A la vuelta tuve que pagar a Ryanair por exceso de equipaje (me traje unas botas, no tan estupendas ni "fashionable" como las de Mary, y algunos libros para mi hijo).